Juan de Dios Ibáñez Ortiz vive entre cartones y canciones y actuaciones de “El Calvo Invita”. Sus supuestas genialidades mentales se pueden explicar por su psicosis paranoica que le obliga, casi instintivamente, a decir gilipolleces una detrás de otra y mostrarlas en público cuando le da la gana (me refiero a las gilipolleces). Su vida transcurre placida y sencilla en un agujero negro lleno de colores (que por supuesto no se pueden ver).

 

 

INMOVILES: ¿Qué pasaría si me sentara?

JUANDE: Nada, nada… estás en tu casa.

I: ¿Qué bebe usted?

J: Un legendarios con hielo, ¿y usted?

I: Pediré lo mismo, pero… ¿es usted escocés o algo así?

J: Casi, soy de Murcia, aunque nadie lo diría porque a nadie le importa.

I: Eso es cierto, ¿qué se siente al estar jubilado?

J: ¿A qué huelen las cosas que no huelen?

I: Las preguntas las hacemos nosotros, gracias. Complete esta frase: ……… y ………..

J: Cerveza, porros y chicas.

I: Me pregunto donde está el verbo en esta frase, pero es buena. ¿Te gustaría ser como Michael Polite?

J: Claro, ¿a quién no?

I: Seguramente al propio Michael Polite, ¿qué le vamos a hacer?

J: No lo se pero espero que lo hagáis con delicadeza.

I: ¿De qué documento me está usted hablando?

J: Creo que debería solucionar su problema de las regresiones mentales porque así no hay quien sea entrevistado.

I: ¿Se conocían?

J: Solo de vista. Ni de oído ni de olfato, solo de vista.

I: ¿Estas enamorado?

J: No, no… que va, pero mi alma se desangra si ella no está a mi lado.

I: Que bonito. Resuma en tres palabras su insípida vida.

J: Pajas, pajas y pajas.

I: Esas son 4 palabras, ¿cómo se atreve?

J: Siempre fui un extrovertido.

I: ¿Qué supone para ti haber sido elegido socio del mes del año?

J: Estoy muy contento, sobre todo con la parte económica.

I: ¿Qué pregunta le gustaría que le hubiéramos hecho?

J: ¿Nos podría decir algo del imperialismo ecológico llevado a cabo por holanda en 1718? Es que se me da muy bien.

I: ¿Y no habrá alguna forma de hacer justicia?

J: Demasiado tarde.

I: O sea, que tu también lees al Orteguita ese de los cojones…

J: Solo cuando me río.

I: O sea, que el “Sipri” te ha prestado su novia ¿no?

J: Solo cuando me río.

I:¿Has visto alguna vez un piso tan desordenado como este?

J: Solo cuando me río.

I: ¿Qué estabas haciendo hace dos horas?

J: Reírme.

I: ¿Y por qué no?

J: Siempre serás un optimista tocapelotas.