“Lamento  comunicarle, muy señor mío, que ha sido seleccionado socio del año del mes, y que debe responderme a la mayor brevedad  a estas sencillas preguntas. Muchas gracias por soportar estas molestias que espero causarle.”

 

Con esta advertencia recibió Zacarias Lara Pelaez (sin acentos) esta noticia, el cofundador, cocreador y el único que curra actualmente pa que esta página siga adelante. Por esto y por otras muchas razones que ahora no vienen al caso, nuestro comité de evaluación, bajo mi supervisión y mi voto unánime ha decidido nombrarle socio del año del mes o meses siguientes (hasta la próxima actualización). Pido por favor un folio de fama para vuestro chico trabajador…

 

 

INMOVILES: ¿Es así?

Zaca: Podría matizar algo pero no quiero dejarle por mentiroso.

I: lo haré, pero solo por los lazos sentimentales que nos unen… ¿Cómo ayer o como hoy?

Z: Como siempre, siempre has sido un mentiroso y siempre lo serás. De todas formas ya nos hemos acostumbrado

I: En fin… ¿Qué ha significado para usted haber sido elegido socio del año del mes sin haberse elegido a si mismo?

Z: La verdad es que ha sido una sorpresa enorme y una situación muy extraña, ¿seré capaz de cambiar mis propias respuestas si no me gustan...?

I: Ni se lo plantee... Termine esta frase: “arghhh…”

Z:Arghhh... ¡una babosa!” Creo que era así.

I: que original ¿Es el coche un vehículo o un espacio móvil?

Z: En principio el coche era un vehículo inmóvil, pero se dieron cuenta de que no tenía sentido que fuese estático.

I: ¿Pues que hicieron?

Z: A un tio que era muy listo se le ocurrió ponerle ruedas para que tuviese alguna utilidad, pero el invento seguía incompleto, así que varios años después hicieron un espacio en su interior en el que pudiesen desplazarse personas... pero la verdad es que no sé para qué me preguntas todo esto.

I: Ni yo. ¿También las grandes peonzas tienen góndolas?

Z: ¡Por fin una pregunta con sentido! Una vez leí en un libro...

I: ¿De que libro me está hablando?

Z: De ese que leí... tampoco he leído tanto.

I: ¿Qué hacemos ahora?

Z: Cerrar ese maldito libro.

I: ¿Por qué es usted el primero en enterarse de todo, mientras May y su familia parecen ignorarlo todo?

Z: Si te refieres a Brian May es normal que no se entere, todo el día tocando la guitarra, aunque quizás tenga que ver también algo la mata de pelo que le cubre las orejas. Su familia también tiene que soportar sus ruidos (y su pelo).

I: No se me vaya por los cerros de Queen ¿Quiere que le pregunté algo en especial?

Z: Hombre, veo que falta la pregunta de si estoy enamorado, lo cual me alegra. La pregunta de “¿qué te llevarías a una isla desierta?” no estaría mal, así podría responder “un barco”.

I: Mejor otro día, por favor conteste a esta respuesta con una bonita pregunta: “Aquí hay uno…cuarenta y seis, cuarenta y seis, cuarenta y seis…”

Z: ¿Podría decirme alguna chorrada sin sentido?

I: (Risas) ¿Con que frecuencia?

Z: ¿Con qué frecuencia digo chorradas sin sentido? Precisamente una de cada cuarenta y seis cosas que digo es una chorrada sin sentido, pero es solo una media.

I: Eso ¿no lo dirás en serio verdad?

Z: En serio, conté las que dije en un año y las dividí entre todas las cosas que dije y como hablo poco me resultó fácil.

I: ¿Se imagina lo que Michael Polite opinaría de usted?

Z: Me imagino que me tiene que estar muy agradecido, porque si no fuera por mi no sería famoso. Aunque igual no le gusta la fama, como dice una amiga mía: “lo malo de la fama es la fama”.

I: ¿Te he sorprendido tanto como para guardar silencio?

Z: Me has sorprendido tanto que lo voy a guardar hasta la próxima vez que me haga falta.

I: ¿Cuántas veces tengo que decirte que no necesitamos avisar a la policía?

Z: Esta claro, cuarenta y seis.

I: Estamos acabando pero… ¿vive solo?

Z: Que va, vivo con mis padres, mi hermana y millones de gérmenes.

I: ¡Dios mío! ¿Por qué no me lo dijiste?

Z: Perdona, se me había olvidado que eras un neurótico.

Ese es Rodri.