¿Nunca os ha parecido siempre que se tiende a exagerar en
las biografías? En un trabajo de investigación sin precedentes viajé al futuro
(500 años) para, entre otras cosas, obtener los resultados de futbol y así
ganar en las quinielas. Pero aparte de esto compré una revista de historia en
la que venía un coleccionable sobre personajes del siglo XX. Aquí os lo
trascribo para que me deis la razón.
Biografía
de San Karol Wojtyla
San Karol Wojtyla nació en Wadowice (al sur de Polonia) en
1920, en el seno de una familia humilde, además de casta y pura. A pesar de
nuestro protagonista no ocasionaba prácticamente ningún gasto, como su familia
era la más pobre de toda Polonia, Karol tuvo que ponerse a trabajar de
sacerdote con la tierna edad de 4 años, cosa que aunque parezca sorprendente no
fue ningún problema para él ya que el pequeño Karol era un niño superdotado y
ya dominaba por entonces el polaco, el latín y el arameo.
Desde joven, Karol se comunicaba con Dios y
éste le dijo que era el elegido para salvar a la humanidad de todas las
calamidades que iban a producirse en el siglo XX. Así, cuando Polonia y gran
parte de Europa fue invadida por el malvado Hitler, San Karol Wojtyla se dedicó
a luchar contra él. En su lucha derrotó (sin matar a nadie por supuesto) a
cientos de enemigos, liberó Auswitch y evitó que los alemanes descubrieran la
bomba atómica, entre otras anécdotas. Finalmente, cuando él y sus tropas
estaban a las puertas de Berlín, Hitler se suicidó porque no podía competir con
una persona tan inteligente, lista y atractiva como era Karol Wojtyla.
En aquella época
todas las muchachas estaban enamoradas de nuestro protagonista y, aunque tuvo
muchas oportunidades y literalmente las mujeres asaltaban sus aposentos
insaciables en busca de sexo, se mantuvo virgen. La vida en general le sonreía,
pero sabía (porque no olvidemos que se comunicaba directamente con Dios sin fax
ni nada) que debía dedicar su vida a evitar la maldad y la calamidad en el
mundo. También sabía que estaba destinado a ser Papa ya que por aquel entonces
pululaban por el Vaticano Papas bastante mediocres que querían modernizar a la
Iglesia a base de concilios y de esta forma desvirtuar su espíritu.
Por fin, tras la
muerte de Juan Pablo I, Karol Wojtyla hizo un bello y emotivo discurso que
convenció a todos los cardenales para proclamarle nuevo Papa (con el nombre de
Juan Pablo II) en el cónclave más corto y unánime que jamás ha habido. Desde
entonces se dedicó a viajar y obrar milagros por doquier, como la vez que sanó
a un chico enfermo de cáncer en México o cuando ganó 6 tours de Francia
seguidos. También realizó múltiples exorcismos rociando a los endemoniados con
agua bendita (como curiosidad podemos comentar que por aquel entonces no
existía la Coca-Cola bendita, ni siquiera la Coca-Cola Light bendita)
Los no expertos
en historia desconocerán que el siglo XX fue una época de depravación y
desenfreno sexual. Las personas practicaban el sexo por placer en lugar de para
procrear. Existía por entonces un invento diabólico llamado “preservativo” con
el cual las mujeres no se quedaban embarazadas (aunque para mayor calumnia
explicaban que era para no contagiarse de enfermedades). Nuestro héroe, el
Santo Padre Wojtyla, se opuso radicalmente a este disparate y promulgó la
castidad. Además, a quien se contagiase de SIDA o cualquier otra enfermedad, él
lo sanaba con sus manos curativas al instante. Lástima que ya no queden
imágenes de Juan Pablo II hablando con su enérgica y rotunda voz desde el
balcón de la plaza de San Pedro diciendo: “Me opongo a la utilización del
condón, es inmoral, si lo seguimos utilizando acabaremos con la humanidad y,
además, no los hay de mi talla”.
Por supuesto,
tanta santidad y gloria provocaban muchas envidias. En 1981 intentaron
asesinarle y le dispararon en 20 ocasiones, pero él, lejos de morir, fue hacia
su agresor y lo redujo utilizando para ello tan solo el dedo meñique de su pie
izquierdo. Este es otro ejemplo más de la fortaleza, virtud y perfección del
que ha sido el mayor Papa que ha dado jamás la historia.
Hasta aquí
nuestro primera entrega de “Personajes del siglo XX”, la semana próxima “George
Bush II: el dios del viento (y los huracanes)”.